POEMA 38
LA PALABRA QUEMABA
Fresca mañana que abres el día
dilatas la vida del que te espera
aguantas el peso de la ironía
en brazos de la hipocresía.
Y dijo adiós con un gesto
no medio palabra alguna
solo hizo su acto final,
no hubo público viéndolo.
Se agotaron las entradas
para una función tardía
se hizo estrella con tan
solo querer irse a ellas.
No pienses más la razón
no lo entenderás nunca
no es razonable hacerlo
no si tú no lo has llevado dentro.
Un pequeño grano
hizo su gran montaña
formando tal talud
que escapar no le dejara.
El aire le ahogaba
la palabra quemaba
la luz le escondía
y su caparazón guardaba.
Caía el agua con desenfreno
en un ritual sin saberlo
que hiciera de puerta
entre la vida y la muerte.
Se llevo tanto dentro
como lo dejado fuera
se alejo tan rápido
como lo amargo de hacerlo.
El valor de las cosas
pesaba cual gigantes losas
que machacaban temerosas
la esperanza de las rosas.
Locura en mundo cuerdo
que espera sin saberlo
batallas de gigantes
que no les atrape dentro.
El aire suena diferente
desde este otro lado
trae versos algo cargados
de lamentos y de saltos.
Y la vida seguirá
con una muesca más
de otra vida que escapa
como pájaro por libertad.
Nota: un poema más para un día menos. Mi poema diario va tocando a su fin, pues parece que el mismo más cerca está. Aún así mi poesía y contacto aquí encontrarás. Ánimo.
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